• 1
  • 2
  • 3
0
0
0
s2sdefault
El inicio del nuevo ciclo escolar marca en muchos de nosotros un cambio de vida: ya sea que tu pequeño entre por primera vez a la escuela o haya cambiado de colegio, puede ser un cambio fuerte no solo para los niños, sino para algunos padres, pues es la primera vez que estarán fuera de nuestro alcance, bajo el cuidado de personas ajenas a nuestra dinámica familiar. Afortunadamente (y pese a las lágrimas durante los primeros días de chicos y grandes), los niños se adaptan a los cambios con mayor facilidad que muchos de nosotros. Pero ¿qué sucede si en la primera semana (o día) ocurre algo que no te agrada? Te damos algunos consejos para que sobrevivas a esta nueva etapa sin contratiempos.
  • Controla tus impulsos. Cuando alguien osa herir física o emocionalmente a nuestros retoños, es imposible evitar molestarnos y con razón. Después de tanto tiempo cuidando de su bienestar físico equilibrio emocional y que estén seguros en casa, el instinto de supervivencia sale a flote de inmediato. El problema es que esto nos puede llevar a tomar decisiones erróneas a largo plazo. Escucha lo que tu pequeño dice, evalúa si es algo que puedes resolver sin que intervenga la escuela  y traten de buscar juntos una solución creativa que ayude a empoderar a tu pequeño.
  • Las historias tienen dos versiones. Si acudes a hablar con los profesores, procura antes que nada, exponer los hechos, no tus sentimientos. Muchas veces, especialmente cuando maestros y alumnos se comienzan un nuevo ciclo, están pasando por un proceso de adaptación, así que puede ser que los problemas sean solo de comunicación por alguna de las partes. Trata de exponer la situación que te preocupa tal y cómo te la comunicó tu hijo.
  • Recuerda por qué elegiste la escuela. Hubo muchas razones por las cuales consideraste entre muchas opciones, ésta para ti y tu familia. Confía en tu descisión y evalúa tus opciones. Agota todas las posibilidades antes de hacer algo drástico como cambiar de colegio en poco tiempo. Eso solo les traerá más problemas y no le permitirá a tu hijo aprender a comenzar y terminar ciclos.
  • Haz equipo. Los maestros no la traen en contra de tu hijo. El interés primordial de los maestros a cualquier nivel es que sus alumnos tengan éxito. Sin embargo puede que les tome más tiempo hallar el método ideal para motivar a algunos niños. Si es el caso de tu hijo acércate y ofrece tu ayuda. Tu conoces mejor que nadie a tu pequeño y sabes qué puede se hacer para que muestre interés en las áreas que se le dificultan. Si trabajas junto con los profesores, tu hijo la pasará mejor en la escuela y tu estarás más tranquilo.
  • No ignores el organigrama escolar. Toma las cosas con calma y soluciona de menos a más. Cualquier duda o comentario que tengas, hazlo saber a los profesores que tienen contacto inmediato con tu pequeño y a menos que la situación no se resuelva después de cierto tiempo, acude con el coordinador académico o el psicólogo escolar y por último, a la dirección.  Aprovecha para enseñarle a tu hijo que así como en casa, la escuela tiene jerarquías y hay que respetarlas.
Recuerda que todos los problemas tienen solución, y que así como tu hijo, tu también te estás adaptando a una nueva dinámica, a nueva gente y nuevas amistades. Si logras ver las áreas de oportunidad en la escuela, tus hijos y tu tendrán muchas amistades y bellos recuerdos que atesorar.