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¡Ah, verano! la llegada de las vacaciones: después de 10 meses de intento trabajo, llega por fin el momento de poner pausa, descansar, levantarse tarde, disfrutar el tiempo libre… para los niños. y las maestras. Pero para las mamás que trabajamos, especialmente las que hacemos home office, las vacaciones se traducen en estrés y una baja en la productividad, pues aquellas 4-6 horas que teníamos para hacer todo lo laboral a la velocidad de la luz, ¡puf! desaparecen. Antes de que cunda el pánico, inhala, exhala y recuerda que la clave es la organización. Saca tu agenda y programa tus actividades junto con las de tus hijos de modo que ellos se diviertan, tu trabajes y todos puedan disfrutar.
  1. Pomodoro time: Trabaja en bloques de tiempo de 25 minutos de trabajo y 5 de descanso, poniendo una alarma y respetando los tiempos establecidos. Esto te ayuda a ser más productiva, priorizar pendientes y tareas y ser más realista en cuanto a lo que deseas hacer y lo que realmente puedes lograr en un día.
  2. Oficina de manualidades. Los pequeños aman imitar a sus mayores, así que diles que ellos también pueden trabajar. Prepara una mesa de manualidades, con algunos objetivos específicos (dibujar una historia, hacer retratos familiares, hacer bolitas de papel y separarlas por colores) y deja a su alcance las cosas que puedan requerir: snacks, agua, colores, papel, juguetes, libros. Eso sí: ecuerda no enfocarte en el caos final sino en el objetivo: que tú puedas trabajar.
  3. Semáforo: Con pequeños en casa, las interrupciones son inevitables, sin embargo y dependiendo de la edad de los niños, es posible reducirlas al máximo. establece un sistema de colores tipo semáforo en donde sueles trabajar (puerta, junto al escritorio, respaldo de la silla) en donde verde indique que pueden acercarse y estar contigo, amarillo que pueden pedir ayuda o preguntar algo solo si es muy importante y rojo, en cuyo caso no pueden interrumpir y deben esperar a que termines esa llamada, entrega, etc.
  4. Cursos de verano. Los salvadores por excelencia de las mamás trabajadoras. Además de entretener a los pequeños, les ayudan a socializar, aprender cosas fuera de un programa establecido por la SEP y te dan un respiro. Puedes ver algunas opciones aquí.
  5. Niñera. Si las vacaciones se cruzan con una presentación o entrega muy importante, puedes contratar los servicios de una niñera por unas cuantas horas. Puedes contratar sus servicios  aquí.
  6. Ludotecas. Afortunadamente cada día hay más de estas opciones, así que cuando el encierro los tenga a todos al borde de la locura, salgan y concéntrate en trabajar mientras ellos juegan.
  7. Playdates. Seguramente tienes muchas mamás amigas que también hacen Home Office. Organízate y trabajen juntas en la casa de alguna, mientras los niños juegan entre sí. Además de compartir el wifi, pueden repartirse el desayuno y todos ganan.
  8. Ten una mañana libre de trabajo a la semana. Tus pequeños te necesitan y tu a ellos. De nada sirve trabajar tanto si no pueden disfrutarse. Organiza tu semana y deja una mañana para ir a algún museo, parque, cine o simplemente desayunar y ver una película en cama.  
Y cuando todo falle, no pasa nada si de vez en cuando tus pequeños ven tele, juegan videojuegos o usan el ipad. Son vacaciones y merecen salir un poco de la rutina, y eso de ninguna manera te hace mala madre.