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Si algo he aprendido en los últimos meses es que la maternidad no es un destino, es un viaje, un proceso difícil y un encuentro contigo misma que muchas veces destapa la Caja de Pandora y revive dolores infantiles que no sabíamos ni que existían y que por supuesto están lejos de estar superados.

La maternidad te enfrenta a tu yo en su versión más desnuda, más pura. Es reconocerte con todos tus errores, manías, carencias y defectos o condenarte a repetirlos y perpetuarlos a través de tus hijos.

La maternidad, paradójicamente, también es una forma de reconstruirte y de ser una versión de ti más fiel a ti misma, pero el camino no es fácil.

La maternidad, en pocas palabras, es DIFÍCIL, COMPLEJA, DOLOROSA; implica renuncias y ajustes no solo de rutinas y tiempos, sino también a tus creencias, a lo que creías que eras pero no eres, a lo que creías que debería ser y no es. La maternidad es eso que, llevada a la consciencia, nos dirige naturalmente a la resiliencia; la maternidad es aquello que nos sucede para recordarnos nuestro inner power. La maternidad nos hace poderosas. La maternidad nos convierte en un factor de cambio en este mundo ávido de tolerancia, respeto, inclusión, amor por la vida.

No son los niños el futuro de las sociedades, SOMOS LAS MAMÁS.

La maternidad nos ubica en el aquí y el ahora; hay que ir “un día a la vez”. Y estando en el aquí y el ahora, se nos requiere la mayor consciencia y aceptación para entender que lo que hoy somos, lo que hoy hacemos y lo que hoy carecemos, es lo que hay… Sin expectativas, sin autojuicios perjudiciales, sin complacencias. La única que tiene que sentirse satisfecha y a gusto con lo que hace eres TÚ (no tu marido, no tus hijos, no tu familia… ¡TÚ!).

Cada día que pasa, cada experiencia, cada falla, cada alegría, son parte de mi construcción… SOY UNA MAMÁ EN CONSTRUCCIÓN, ¡y lo seguiré siendo sin importar cuántos años tenga mi hijo!

Cada vez que conozcas a una mamá en conflicto, recuérdale esto y te aseguro que salvarás su día.

Encuentren su tribu, acompáñense y abracen todo lo que son.