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¡Adiós a la cama de papás!

Es normal que después de tantos meses de espera y de tener a nuestro hijo entre brazos, no queramos soltarlo ni por un segundo, pues creemos que sólo en nuestro regazo podrá estar seguro. Y entonces, buscamos protegerlo de la oscuridad y no nos gusta que se sienta solo y poco a poco nos volvemos un poco más permisivas hasta que se ha vuelto un nuevo huésped en nuestra cama. 😕

Pero, ¡oh sorpresa!, cuando l@s kidzill@s llegan a los siete años durmiendo en nuestra cama, es aún más difícil que quiera dormir solo y volver a su cama pues es la edad en que el pensamiento mágico está muy activo y temen que el "coco" o algún monstruo debajo de la cama pueda llegar a robarles el sueño o aparecer en sus pesadillas, por lo que no es poco común que deseen dormir al lado de nosotros; sus papás. Y pasa que por más que le pongas edredones sus series favoritas y millones de lámparas de noche, no puedes lograr que tu kidzill@ se anime a pernoctar en su cama 😭 De acuerdo con las recomendaciones de Carla Valverde, psicóloga clínica infanto-juvenil del Centro de Salud Mental de Majadahonda en Madrid en entrevista para el diario El País, recomendó varias estrategias para que la mudanza de tu hijo sea sin ningún tipo de rencor.

Preparación previa

Ayúdalo a dormir profundamente dándole alimentos ligeros que ayuden a la correcta digestión de su organismo. O sea, cero alimentos con grasa o en grandes cantidades acompañados de agua. Evita actividades físicas que lo activen con ánimo de mantenerse despierto durante horas. Dale el toque final cuidando detalles como un colchón cómodo, luces tenues y hasta aromaterapia que lo ayuden a relajarse.

Que conozca su lugar para dormir

No sólo se trata de que tenga su cuarto, sino que desde que sea posible él o ella se quede ahí, de lo contrario conforme pase el tiempo el apego a dormir con ustedes será mayor y más difícil de cortar de tajo.

Tener una rutina antes de su hora de dormir

Mantener un patrón constante lo acostumbrará a saber que la hora de ir a la cama se acerca. Hábitos como ayudarlo a ponerse la pijama, lavarse los dientes antes de acostare, incluso leerle un cuento o cantarle una canción acompañado de besos y mimos, serán suficientes.

Espantando miedos

Regálenle un “amuleto mágico” que lo ayude a proteger y alejar los temibles monstruos nocturnos, puede ser un osito muy querido, una mantita muy suavecita o alguna foto donde aparezca toda la familia. También dejar la luz prendida puede ser un gran aliado para asegurarle a tu niño que no hay nada qué temer debajo de la cama u oculto en el clóset.

Intenta no ceder tu cama

Es común que los pequeños sientan temor por algún mal sueño o despierten durante la noche por algún malestar o porque quieren ir al baño, pero si después de alguna situación como esa permiten que se acueste con ustedes, podría ocurrir que a la larga se vuelva contraproducente pues tu hijo podría comenzar a manipular la situación con tal de obtener el beneficio de dormir con papá y mamá.

Y a ti, ¿te cuesta que tu peque se vaya a la cama?

Con estos tips te aseguramos que no habrá berrinches la próxima vez que sea momento de hacer la meme. ¡Hora de dormir!