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¿Vas a elegir una fórmula de continuación para tu toddler? Sabemos que no es tarea fácil pasar de la lactancia al vasito entrenador, sobre todo porque para muchos niños esta transición representa la despedida del biberón o del pecho.

Puedes preparar a tu hijo para el cambio de alimentación avisándole con anticipación de este evento. Para muchos niños, es importante celebrar la llegada de la “leche de niño grande” como una meta a la que han llegado. Otro de los retos a los que nos enfrentamos son los problemas digestivos que acompañan cualquier cambio en la dieta. Aunque ya no sea un bebé, el sistema digestivo de tu hijo todavía se está desarrollando y es delicado. Los nutrientes en su estado natural son mucho más fáciles de digerir para los estómagos de los pequeños, por lo que se absorben con mayor facilidad.

Esto significa que el estómago de tu hijo no se estresará y habrá menos posibilidades de que se estriña, algo muy común en pequeños que transitan por cambios de alimentación o la dejada del pañal. Es importante ayudarles a construir un sistema digestivo fuerte, apoyando el sistema inmune y proporcionando la energía necesaria para su desarrollo. Cuando su hijo es más fuerte en el interior, se vuelve más resistente, y puede salir y vivir más cosas junto contigo.

Es importante ayudarles a construir un sistema digestivo fuerte, apoyando el sistema inmune y proporcionando la energía necesaria para su desarrollo.

Por eso la importancia de elegir una buena fórmula de continuación, como la fórmula Friso Gold 3 que preserva los nutrientes naturales de la leche para conservarla lo más cerca posible a su estado natural (a eso le llaman tecnología LockNutri System). Esto hace que su digestión sea mucho más fácil.

Aquí hay algunos tips que te harán la vida más fácil a la hora de introducir una “leche de niño grande”:

    • Revisa no solo los elementos que enriquecen la leche, sino las cantidades por mililitro.  Si bien la oferta de fórmulas es variada, es importante que cuenten con un balance ideal entre elementos naturales y vitaminas añadidas, ya que esto hará la diferencia entre una leche que únicamente “llene” y una que en verdad aporte nutrientes.
    • Las fórmulas están hechas con base en leche de vaca. Durante la pasteurización y deshidratación pueden perder algunos nutrientes. Hoy hay opciones como Friso Gold 3, que ha encontrado la manera de conservar los nutrientes de su fórmula lo más cercano a su estado natural ya que tiene un proceso de producción menos agresivo que la mayoría de fórmulas. Esto permite a los pequeños asimilar nutrientes de mejor manera sin presentar problemas digestivos.

    • Es importante que no prepares la fórmula en agua demasiado fría o demasiado caliente. Si usas agua a una temperatura mayor a los 40 grados centígrados, puede perjudicar a los probióticos incluidos en la leche. Por otra parte, si el agua está demasiado fría, el polvo no se disolverá y se formarán grumos.

    • Una vez abierta la lata, el polvo tiene una vida óptima de cuatro semanas, por lo que te recomendamos cerrar bien la lata. Busca tapas herméticas, como la que aparece en este video

 

Recuerda que la lactancia materna se recomienda hasta los dos años de edad, con grandes beneficios para ti y tu pequeño. Es importante siempre ofrecerles una dieta balanceada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas insaturadas (aceite de oliva, aguacate, etc.)