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Queremos que nuestros hijos sepan que pueden llegar a ser lo que sea que se propongan, que sean fuertes, que cuenten con las herramientas emocionales necesarias, que exploren sus distintas inteligencias y estimulen su imaginación, que rompan con los estereotipos de género y que sean parte activa de un mundo más equitativo. Por eso hicimos una selección de juguetes, libros y otros artículos que de la mano con nuestro ejemplo cotidiano, pueden servirnos de apoyo para trabajar dichos aspectos.

¡Para jugar!

¿Quién es ella?

Hecho en madera, es como un Adivina Quién que presenta a 28 mujeres valientes que cambiaron el mundo. Al jugarlo, descubres las cosas fantásticas que hicieron en su tiempo. Además de dos tableros, este juego de mesa incluye cartas biográficas con datos y anécdotas interesantes de la vida de cada una. Este proyecto se hizo realidad gracias a una campaña de fondeo en Kickstarter y puedes pre-ordenarlo aquí.

Color chemistry Lab set

Según varios estudios, al realizar experimentos, la mente infantil fortalece su curiosidad e incrementa sus habilidades cognitivas. Ahora, imagínate la cara de los pequeños Marie Curie o Louis Pasteur al recibir un set como este, que incluye 50 experimentos; entre ellos, crear slime, una lámpara de lava, un tornado dentro de una botella, la explosión de un volcán, entre otros.

El juego de las emociones

A partir de distintas tarjetas que describen una emoción, para qué sirve y algunas sugerencias de qué hacer con ella, este juego permite que los niños conozcan y expresen de la mejor forma posible cómo se sienten. Pero también, que en familia se trabaje la inteligencia emocional, pues contiene tarjetas con distintas preguntas y situaciones para que los jugadores interactúen entre sí.

Sets de construcción

Ya sea que se usen para construir algo a partir de un modelo, algo visto o algo simplemente imaginado, son varias las razones para que cualquiera juegue con ellos: son ideales para desarrollar y estimular la motricidad fina, el razonamiento espacial, la flexibilidad congnitiva (la habilidad de cambiar rápidamente tu atención de un estímulo relevante a otro), para estimular el pensamiento creativo y la imaginación. ¿Lo mejor? La oferta de este tipo de sets para construir estructuras es cada vez más amplia: los hay con bloques de madera, plásticos, con imanes, metálicos… Todo dependerá del interés de cada kidzillo.

Disfraces

Al disfrazarse, los niños literalmente se convierten en lo que se les ocurre, sin importar su género. Además de estimular su imaginación, caracterizarse los ayuda a desarrollar su lenguaje y vocabulario (¿has escuchado todos esos diálogos inventados mientras revisa a cada uno de sus pacientes?), además de trabajar su resolución de problemas (¿cómo salvar a un muñeco en apuros o curarle esa pata adolorida con hojas de papel y diurex?). Cuando el juego con disfraces implica a otros niños, se activa además el aprendizaje de los turnos, la interacción y socialización. Suficientes razones para ir armando una caja de disfraces de cualquier tipo, ¿no?

Cocinita, set de limpieza, muñecos…

Acorde a la época que vivimos, este tipo de juguetes y artículos ya no solo existen en la típica división “rosa y azul”, así que cualquier niño puede sentirse invitado a jugar con ellos, no para perpetuar roles determinados, sino para estimular el juego imaginativo, sus habilidades de comunicación, la interpretación de lo que ve en casa todos los días (de ahí la importancia de nuestro ejemplo), para desarrollar su motricidad fina (al barrer y recoger moronas, o acomodar y desacomodar sin fin los elementos de la cocina), habilidades de organización y hasta de resolución de problemas (¿se perdió un tenedor?, seguro algo más puede reemplazarlo).

¡Para leer!

Últimamente se publican muchos títulos infantiles que buscan resaltar y fortalecer los role model femeninos, pero también los masculinos, desde un punto de vista más inclusivo. También, libros que abordan las distintas emociones humanas, para que aprendan a distinguirlas y manejarlas mejor desde pequeños. Como…

Cuentos para niños que se atreven a ser diferentes, de Ben Brooks

El futuro es femenino: Cuentos para que juntas cambiemos el mundo, varios autores

El libro de las chicas audaces, de Emma Wonder

Emocionario. Dime lo que sientes, de Cristina Núñez Pereira, Rafael R. Valcárcel y Mayendia Leire.

Las emociones, de Cecile Langonnet

Las niñas son de ciencias, de Irene Cívico y Sergio Parra

Stephen Hawking,de la colección Pequeño & Grande

Cuadernos y diarios

Diario de las emociones, de Anna Llenas

Échale un vistazo:

Soy una niña rebelde. Un diario para iniciar revoluciones, de las creadoras de Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes.

I Love Science, A Journal for Self Discovery and Big Ideas, de Rachel Ignotofsky

¡Ruedas!

Además de cansarlos, ejem, activarlos, un triciclo, una bici, unos patines, un scooter o una patineta son ideales para que los niños desarrollen su habilidad motriz y construyan una autoestima positiva. ¿Ya dijimos que también contribuyen a su buen humor?

¡Para ti, Momzilla!

Si quieres leer algo que hable de cómo criar a tus hijos en esta época que claramente está cuestionando los roles establecidos, puedes leer:

Todos deberíamos ser feministas, de Chimamanda Ngozi, una escritora que se presenta como una “feminista feliz” y proclama que “ser feminista no es cosa solo de mujeres”.

*Con información de The New York Times, Parenting Science y Early Year Resources.